La nueva película peruana dirigida por Javier Corcuera, ‘Uyariy’, ya está en cines en Lima, Juliaca, Puno y Cusco, y recoge los testimonios, la memoria y la lucha de las familias de las víctimas de la masacre de 2023.
A tres años de la masacre ocurrida el 9 de enero de 2023 en Juliaca, cuando 18 civiles perdieron la vida durante las protestas contra el gobierno de la entonces presidenta Dina Boluarte, el cine peruano vuelve la mirada hacia una herida que sigue abierta. ‘Uyariy’, la más reciente película del director Javier Corcuera, ya está en salas de cine de Lima, Juliaca, Puno y Cusco, en la antesala de una nueva conmemoración de aquella jornada marcada por la violencia y la impunidad.
El título del filme proviene del quechua y significa “escuchar”, una acción que se convierte en el eje central de este documental. A través de una narrativa íntima y profundamente humana, la película recoge las voces de madres, familiares y comunidades que no han sido atendidas por el Estado ni por el sistema de justicia. Son testimonios que emergen desde el duelo, pero también desde la dignidad y la resistencia colectiva.
‘Uyariy’ no se limita a relatar los hechos de 2023. El documental propone un recorrido más amplio por la historia del sur andino, revelando patrones de represión que se repiten desde hace más de dos siglos. Las imágenes del altiplano, los silencios del paisaje y los cantos de protesta construyen un viaje de memoria que conecta el presente con una larga historia de exclusión de los pueblos quechuas y aymaras.
Para Corcuera, la película es el resultado de un esfuerzo colectivo orientado a preservar la memoria. “Esta historia se cuenta desde las familias y las víctimas, pero también desde la música de Puno. A través de esas canciones iniciamos un viaje por 200 años de república en territorios que han sido sistemáticamente olvidados”, explica el cineasta.
Los protagonistas de ‘Uyariy’ son personas reales que cargan con pérdidas irreparables. Entre ellas está Milagros Samillán, hermana de uno de los médicos asesinados en Juliaca, quien recuerda que “18 familias perdieron a un ser querido ese día y ya son tres años de resistencia frente a un sistema que nos sigue negando justicia”. En total, fueron 49 las víctimas mortales en todo el país durante aquellas protestas, sin que hasta hoy existan responsables sancionados.
La película se presenta como una herramienta cultural para abrir el diálogo público y promover la reflexión colectiva, mientras que la música cumple un rol esencial en este relato. Las canciones en quechua y aymara no solo acompañan la narración, sino que funcionan como testimonio vivo de la memoria y la lucha. La dirección musical está a cargo de Edith Ramos, una de las figuras más representativas de la música popular de Puno, cuya voz guía también el videoclip tráiler de la cinta.
Con este estreno, Javier Corcuera hace un llamado al público a acompañar la película en los cines y a no dejar que el silencio vuelva a imponerse sobre Juliaca. ‘Uyariy’ propone, ante todo, escuchar para no olvidar.
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