El ícono del hip-hop, Snoop Dogg, explicó que sus comentarios surgieron porque no supo cómo responder a las preguntas de sus nietos durante la proyección de la cinta de Disney, y pidió comprensión al admitir que “no es perfecto”.

Snoop Dogg volvió a ser tendencia en redes luego de sus declaraciones sobre la película de Disney-Pixar ‘Lightyear’, donde se muestra una pareja LGBTQ integrada por la comandante Alisha Hawthorne y su esposa Kiko. El rapero estadounidense había señalado que la escena lo “tomó por sorpresa”, lo que provocó una ola de críticas por parte de usuarios y figuras públicas.
La controversia comenzó cuando Snoop relató en el podcast It’s Giving que llevó a sus nietos al cine para ver la cinta y no supo qué responder cuando los pequeños le preguntaron cómo dos mujeres podían formar una familia juntas. “Me agarró en curva. No tenía una respuesta para un niño de seis años”, confesó el intérprete de Drop It Like It’s Hot.
Ante el revuelo, el artista utilizó Instagram para aclarar su postura y mostrar autocrítica: “Todos mis amigos gays saben qué onda. Me han llamado con cariño. Mi error fue no tener una respuesta para mi nieto. Enséñenme a aprender. No soy perfecto”. Con estas palabras, Snoop pidió comprensión y aseguró que su intención no fue atacar a la comunidad LGBTQ.

Mientras tanto, Lauren Gunderson, una de las guionistas de ‘Lightyear’, defendió la importancia de mostrar diversidad en el cine infantil. “Estaba orgullosa de ver una pareja queer feliz en pantalla, aunque fuera por unos segundos. Ese amor existe y merece ser representado”, escribió en Instagram.
La escena en cuestión muestra a Alisha Hawthorne, amiga y comandante de Buzz Lightyear, compartiendo su vida con su esposa y criando a un hijo. Este momento se convirtió en uno de los aspectos más comentados del filme, generando debates sobre la representación LGBTQ en producciones familiares.

Con su respuesta, Snoop Dogg dejó en claro que su incomodidad no provenía de un rechazo hacia la diversidad, sino de no estar preparado para abordar esas conversaciones con sus nietos. Su sinceridad y pedido de aprendizaje lo mostraron en una faceta más vulnerable, abriendo un espacio de diálogo sobre cómo los adultos pueden acompañar a los niños en temas de inclusión y diversidad.