Kleber Mendonça Filho firma ‘El Agente Secreto’ (2025), thriller político que indaga la vigilancia estatal en un Brasil polarizado post-elecciones. Estrenada en Berlín, la cinta sigue a Ricardo Wagner, agente de la ABIN infiltrado en ciberredes extremistas. Wagner Moura protagoniza con una actuación tremenda: un tour de force que fusiona paranoia tecnológica y drama humano.
Wagner en las redes de la traición
Wagner Moura encarna a un experto en ciberinteligencia asignado a desmantelar bots pro-autoritarismo. Sus hackeos nocturnos luces frías reflejadas en pupilas dilatadas transmiten aislamiento. En casa, con Alice Braga como su pareja, su fachada se resquebraja: un abrazo tenso, una mentira que se atora en la garganta. “¡Ya no sé quién soy!”, confiesa en un breakdown visceral.
‘El Agente Secreto’: la maestría actoral de Moura
La tremenda actuación de Wagner Moura radica en su sutileza explosiva. Hereda la ferocidad de Narcos, pero aquí destila vulnerabilidad: tics nerviosos al monitorear chats anónimos, sudor en interrogatorios. Su clímax un enfrentamiento virtual que deriva en colapso físico es inolvidable, con voz ronca evocando traumas nacionales. Comparado con Marighella, este rol es más íntimo, humanizando al verdugo del sistema.
Moura brilla como Armando: ojos huidizos en multitudes carnavaleras, voz temblorosa al reencontrar ecos de su esposa Fátima. Su colapso, gritos ahogados en refugios claustrofóbicos fusiona vulnerabilidad (Marighella) con amenaza (Narcos). “Es una constación dolorida de nuestra memoria histórica”, dice el director. Tremenda: humaniza la resistencia.

Trama: paranoia en el carnaval recifense
Armando adopta el alias Marcelo en un refugio de disidentes anarquistas-comunistas dirigido por Dona Sebastiana (Tânia Mara). Allí conoce a Claudia, Haroldo y refugiados angoleños como Thereza Vitória (Isabél Zuaa). Perseguido por agentes como Vilmar (Gabriel Leone) y el alemán Bobbi (Udo Kier, en su último rol), la cinta construye suspense hipnótico: tiroteos en barberías, rehénes y revelaciones sobre su pasado misterioso. El Carnaval vibra como telón de paranoia, con frevo y corrupción acechando.

Producción: tres años de guion en Recife y São Paulo
Mendonça Filho tardó tres años en el guion, rodando 10 semanas en Recife y São Paulo (agosto 2024). Producida por Cinemascopio y MK Productions, marca el regreso de Moura al portugués tras ocho años. El director la llama “absolutamente brasileña”, hecha “a medida” para él, como un sastre.