La nueva biopic ‘Michael’, dirigida por Antoine Fuqua y estrenada en 2025, captura la esencia del Rey del Pop a través de Jaafar Jackson, sobrino de Michael Jackson, en un debut que deslumbra por su parecido físico y carisma innato. Sin embargo, mientras el filme brilla en secuencias musicales, tropieza en una narrativa fragmentada que prioriza el espectáculo sobre la profundidad emocional.
Coreografías y canciones: pura originalidad Jacksoniana
Lo más impactante de ‘Michael’ radica en su fidelidad a la genialidad coreográfica de Jackson. Jaafar no solo imita, sino que revive hits como «Billie Jean» y «Smooth Criminal» con una precisión que evoca al original: giros de tobillo imposibles, el moonwalk fluido y esa energía magnética que llena la pantalla. La dirección de Fuqua, con cámaras dinámicas y edición rítmica, hace que cada número musical sea un evento cinematográfico único, original en su uso de efectos prácticos para recrear shows en vivo. Es como ver un concierto holográfico donde la danza no solo entretiene, sino que redefine la biopic musical.
El sobrino como espejo perfecto: casting inspirado
Jaafar Jackson emerge como el alma del filme. Su adaptación no es mera imitación; incorpora matices familiares –la voz, los gestos, la vulnerabilidad– que solo un pariente podría aportar. Colm Feore como Joe Jackson y Nia Long como Katherine aportan peso dramático, pero es Jaafar quien carga el peso, transformando la película en un homenaje vivo. Su performance justifica el riesgo de esta adaptación, convirtiendo al sobrino en el heredero legítimo en pantalla.

Falta de guión: Una historia que no avanza
Aquí radica el talón de Aquiles: el guion de John Logan se siente incompleto, como un álbum de remixes sin cohesión. La trama salta entre infancia abusiva, ascenso con los Jackson 5, excentricidades en Neverland y los juicios por abuso infantil, pero sin un arco narrativo sólido. Momentos clave –como la evolución de Michael de niño prodigio a icono solitario– se diluyen en montajes superficiales, dejando al público con destellos biográficos en vez de una historia envolvente. Es una biopic que baila alrededor de la verdad, pero evade profundizar en sus sombras.
En resumen, ‘Michael’ es un festín visual para fans, con coreografías y un casting estelar que honran el legado.