‘Un Poeta’ (2025), dirigida por Simón Mesa Soto, retrata a Óscar Restrepo, un poeta cincuentón alcohólico en el Medellín contemporáneo. Ex-joven promesa con dos poemarios premiados, vive con su madre, rehúye trabajos estables y malgasta el dinero de su hija en bares. La cinta, aclamada en Cannes (Un Certain Regard), disecciona la poesía como oficio precario entre bohemia y supervivencia.
La poesía como resistencia inútil
La poesía no es solo verso: es el motor y la ruina de Óscar. Recita obsesivamente a José Asunción Silva, idolatrando la melancolía silvista, pero sus propios poemas brotan escasos, como chispazos en la niebla etílica. Mesa Soto muestra la poesía como acto de locura obstinada en un país violento, donde «nadie vive de ella».
‘Un Poeta’: Soledad y depresión en la niebla paisa
La soledad lo envuelve como niebla: cenas mudas con su madre (Margarita Soto), noches en tugurios poéticos venidos a menos, un perro fiel como único confidente. Esta vacuidad desemboca en depresión crónica, susurrada en miradas perdidas y excusas altivas. Óscar es arrogante sin logros, parásito detestable que se aferra a glorias pasadas.

Adicciones: el alcohol como musa destructiva
Las adicciones dominan su caos: el alcohol es su musa letal, tragos en clase o bares que lo hunden en la bohemia autodestructiva. «Se los chupó el alcohol en medio de la violencia», exorcizando miedos del director. Toca fondo como profesor de secundaria.
Redención en el brote humilde
La redención surge liviana: al vaciarse, Óscar escribe un poema honesto que lo reconecta con su hija y el arte. No es triunfo grandioso, sino brote tras el fracaso total.

Actuaciones magistrales
Álvaro López como Óscar es magistral: patético y entrañable, con voz rasposa, gestos erráticos y vulnerabilidad brutal que oscila entre risa y lástima. Margarita Soto aporta calidez estoica como la madre; Alisson Correa y Rebeca Andrade inyectan frescura juvenil. Su química genera humor negrísimo y compasión.
Con 120 minutos de ironía y corazón, Un Poeta celebra la belleza del fracaso artístico. Imperdible para amantes del cine latino visceral.