¡28 Years Later: The Bone Temple (o 28 Años Después: El Templo de los Huesos en su título hispanizado) es una obra maestra del terror postapocalíptico que eleva la saga a nuevas alturas de introspección y brutalidad visceral! Dirigida por la visionaria Nia DaCosta con un guion magistral de Alex Garland, esta secuela directa profundiza en la inhumanidad humana mientras Ralph Fiennes entrega una actuación soberbia que roba el aliento en cada fotograma.
Estrenada el 16 de enero de 2026 en EE.UU., ’28 Years Later: The Bone Temple’ ha conquistado taquillas con más de 45 millones de dólares y un aplastante 93% en Rotten Tomatoes, gracias a su gore intensificado y una dirección que prioriza el horror psicológico sobre el caos zombi frenético.
Contexto y estilo
Estrenada en 2026, ‘28 Años Después: El Templo de los Huesos’ mantiene un ritmo pausado, priorizando horror psicológico sobre caos frenético. DaCosta usa tomas largas y iluminación gótica para acentuar la tensión, con banda sonora inquietante de Hildur Guðnadóttir. Menos infectados, más depravación humana: un giro filosófico al género.
Historia: dualidad y brutalidad
Dos tramas convergen magistralmente. Spike (Alfie Williams), traumatizado, se une a los “Jimmies”, pandilla sádica liderada por Sir Jimmy Crystal (Jack O’Connell). Asaltan granjas, despellejan víctimas en rituales satánicos al “Viejo Nick”, erotizando la violencia. Cathy (Mirren Mack), embarazada, escapa masacrando atacantes, simbolizando esperanza maternal.
Paralelamente, Kelson cuida su “Templo de los Huesos”, osario para víctimas del virus. Forja lazos con Samson (Chi Lewis-Parry), infectado Alfa adicto a morfina, mostrando signos de recuperación: murmura “luna”, busca bayas. Sugiere el virus tratable, humanizando al monstruo.
Los Jimmies irrumpen en el Templo, confundiendo a Kelson (piel naranja) y Samson con demonios. Desatan rituales alucinógenos, torturas y un clímax teatral que explora fe, locura y redención. Garland disecciona el mal inherente: humanos como verdaderos monstruos. Final con Cillian Murphy promete arco trilógico.

Actuación soberbia de Ralph Fiennes
Fiennes brilla como Kelson: humanidad quebrantada en escenas tiernas con Samson bailan “Río”, lo seda con cerbatana, Vulnerable y estoico, transmite duelo eterno.
Clímax épico: impersona Satanás, pintado de negro, lip-sinca “The Number of the Beast” de Iron Maiden en mosh pit óseo con pirotecnia. Histriónico, grotesco, sublime: baila con furia voldemortiana, deconstruyendo religión en catarsis gore. Sin duda, una de las mejores actuaciones de estos últimos años.

Temas y legado
Empatía vs. sadismo resuena; gore explícito (despellamientos) es filosófico, evocando Midsommar. O’Connell magnético, Williams inocente. Hito cinéfilo: revitaliza zombis con alma. ¡Imperdible por Fiennes!